Voy a aprovechar este rincón para dejar un poema de Antonio Gamoneda. Supongo que muchos lo conoceréis y habréis leido sobre él. Es un poeta que escribe sobre el sentir más profundo de la vivencia, es, aquel que va con un pie por delante en la noche. Se han vertido críticas sobre él desde algunos medios de comunicación calificándolo como el poeta de ZP incluso viendo una relación directa con sus éxitos. A esos, no más que recomendarles que le lean y lo hagan con el pecho abierto, sin reparos. Que no se juzgue por un verso, un poema, o unas amistades. Sus versos llegan donde la bruma muere, empujados por la luz. En mi estancia en salamanca, tuve la suerte de escucharle con la humildad y la sensibilidad de un poeta sin la turbia necesidad de ir de poeta. Y eso, a estas alturas de engaño es digno como la tierra. Dejo aquí un poema que aborda la función de la poesia, al igual que aborda la del poeta aquel magnífico "Albatros" de Baudelaire. A vivir a Antonio Gamoneda.
Yo me callo, yo espero
hasta que mi pasión
y mi poesía y mi esperanza
sea como la que anda por la calle;
hasta que pueda ver con los ojos cerrados
el dolor que ya veo con los ojos abiertos.